lunes, 2 de mayo de 2016

PICADURAS DE ORUGAS EN NIÑOS


Con la primavera llegan las alergias y también alguna plaga. Hoy vamos a hablar de la oruga procesionaria, un clásico de nuestros bosques y parques, que aparecen con la llegada del buen tiempo formando hileras en el suelo. Sin embargo, su presencia comporta riesgos para la salud de los niños, adultos y animales domésticos




El momento fundamental del ciclo es durante el inicio de la primavera ya que, con la subida ligera de la temperatura, se estimula el “reflejo de enterramiento”. Todas las orugas migran en procesión guiadas por una hembra que teje un hilo conductor. El destino es un sitio ideal para enterrarse y formar las crisálidas, que saldrán al final del verano siguiente como mariposas, para recomenzar el ciclo.


El avance de la oruga procesionaria en los últimos cuarenta años se ha visto favorecido gracias al calentamiento global, ya que se trata de un insecto que huye de los niveles elevados de humedad.
Aunque es un espectáculo de la naturaleza ver desfilar a las procesionarias en primavera, y es algo que resulta muy divertido para los niños, hay que evitar todo contacto, ya que , representa un peligro cada primavera para niños , mascotas y adultos.

Algún año se han visto perjudicadas hasta 500.000 hectáreas de bosque. La oruga se alimenta de las hojas alargadas de los pinos, las acículas. Aunque no suele provocar la muerte del árbol, lo debilita hasta el punto de que lo convierte en presa fácil de otras plagas.
La plaga ataca por igual a las especies arbóreas que se encuentran en las zonas urbanas, en parques, jardines, colegios, piscines, urbanizaciones y áreas residenciales.

La oruga procesionaria está rodeada de unos pelos urticantes que se dispersan y flotan en el aire y producen irritación en la piel, nariz y ojos. Si se produce un contacto directo con la oruga, su pelo se clava en la piel y con ello un producto tóxico que genera la liberación de histamina en la persona afectada y, en consecuencia, la reacción alérgica. La piel se inflama y sobre ella se forman ronchas rojizas. Lo normal es que la urticaria desaparezca espontáneamente. Si esto no ocurre, es posible que se requieran medicinas o una inyección. Puede llegar a ocurrir, aunque no es frecuente, que la reacción alérgica cause una inflamación de las vías respiratorias que dificulte la respiración; en ese caso estamos ante una emergencia médica.

Hay veces que también pueden producir reacciones nocivas para la salud cuando las larvas están en forma de crisálidas enterradas en el suelo. Por eso hay que evitar que los niños jueguen con la tierra en zonas de pinos. El simple contacto o inhalación de los finos pelos, puede producir dermatitis, lesiones oculares, alergia y urticaria, pero insisto, lo normal es que la urticaria desaparezca espontáneamente, y si la reacción alérgica no desaparece y llega a afectar a las vías respiratorias hemos de acudir inmediatamente al médico.


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